El artículo narra el difícil retorno al mercado laboral de personas en situación de exclusión social en España, como Ana María Muñoz y Esmerling Jaspe, quienes encontraron nuevas oportunidades laborales gracias a programas de inserción de Cáritas. En 2024, Cáritas acompañó a más de 65.000 personas, logrando insertar laboralmente al 20%.