ERIA, el vehículo de corporate venturing del grupo Estabanell, conecta la tradición innovadora de una compañía energética con más de 125 años de historia con el nuevo ecosistema startup. Su propuesta busca acelerar soluciones en energía, telecomunicaciones y sostenibilidad, apoyando a emprendedores que desarrollan tecnologías capaces de transformar la economía hacia modelos más eficientes y responsables.
La innovación no siempre nace de empresas jóvenes. A veces surge de compañías históricas que entienden que, para seguir siendo relevantes, deben adaptarse a los cambios tecnológicos y abrirse al talento emprendedor.
Ese es el caso de ERIA, el hub de innovación de Estabanell, una compañía catalana de energía y telecomunicaciones con más de un siglo de trayectoria. Su historia conecta dos momentos clave: la electrificación de fábricas textiles hace más de 125 años y la actual revolución del emprendimiento sostenible, marcada por startups, energía renovable, eficiencia, digitalización y nuevos modelos de negocio.
Según Disruptores – El Español, ERIA nace como un vehículo de corporate venturing para acelerar proyectos disruptivos capaces de responder a los retos de una economía más sostenible. Su propuesta combina programas de aceleración, venture client y colaboración con startups para validar soluciones en entornos reales.
De la electrificación industrial a la innovación abierta
Estabanell forma parte de una generación de empresas energéticas que ayudaron a transformar la industria catalana. Hace 125 años, la electricidad permitió modernizar fábricas textiles, aumentar productividad y cambiar la manera de producir.
Hoy, el reto es diferente, pero igual de profundo. La transición energética, la digitalización, la inteligencia artificial, el autoconsumo, las redes inteligentes y la eficiencia obligan al sector energético a reinventarse.
ERIA aparece precisamente en ese punto: como una herramienta para conectar la experiencia de una empresa consolidada con la agilidad de las startups.
Qué es ERIA InnoHub
ERIA InnoHub es el vehículo de corporate venturing de Estabanell. Su objetivo es impulsar la innovación y la colaboración con startups, centros tecnológicos, universidades y agentes del ecosistema emprendedor que desarrollen soluciones disruptivas en energía, telecomunicaciones y hogar inteligente.
A diferencia de una aceleradora tradicional, ERIA busca que las startups no solo reciban formación, sino que también puedan acercarse a problemas reales del mercado. Esto es clave porque muchas soluciones tecnológicas fracasan no por falta de innovación, sino por falta de validación práctica con clientes reales.
Programa de aceleración para startups energéticas
El programa de aceleración de ERIA está diseñado para startups en fases iniciales, especialmente pre-seed y seed, que desarrollan soluciones innovadoras en los sectores de energía y telecomunicaciones. La iniciativa ofrece mentoría, apoyo para validar el modelo de negocio y la posibilidad de realizar pruebas piloto.
Entre sus beneficios destaca una ayuda de hasta 10.000 euros a fondo perdido, además de oportunidades reales de colaboración para probar la tecnología en entornos operativos.
Este punto resulta importante para emprendedores, porque acceder a una compañía tractora puede acelerar mucho más que una simple formación. Una prueba piloto bien ejecutada puede convertirse en carta de presentación ante inversores, clientes y socios estratégicos.
Venture client: probar tecnología con clientes reales
Uno de los conceptos más interesantes de ERIA es el modelo venture client. Este enfoque permite que una gran empresa se convierta en uno de los primeros clientes relevantes de una startup, ayudándole a validar su producto, mejorar su tecnología y demostrar valor en un caso real.
La propia ERIA explica que el venture client se diferencia del venture capital porque no implica necesariamente invertir en la startup o tomar participación accionarial, sino actuar como cliente temprano para probar la solución mediante una prueba de concepto.
Para las startups, esto puede ser más valioso que recibir solo capital, porque les permite demostrar que su tecnología funciona en el mercado.
Primera edición: cuatro startups energéticas
La primera edición del programa de aceleración de ERIA seleccionó a cuatro startups españolas del sector energético: Clever Solar Devices, Atom H2, Ahyres y Zenit. El objetivo fue promover innovación en generación renovable, distribución y comercialización de energía, además de servicios de telecomunicaciones.
Estas startups trabajaron en soluciones vinculadas a eficiencia, renovables, hidrógeno, optimización energética y nuevos servicios para un sector en transformación.
El programa tuvo una duración de seis meses y permitió a las empresas participantes avanzar en sus proyectos, recibir mentoría y acercarse a potenciales inversores y socios estratégicos.
Segunda edición y nuevos retos energéticos
ERIA continuó con una segunda edición de su programa, incorporando nuevas startups orientadas al futuro de la energía. Entre las participantes se mencionan Wattium, eRoots, Clevergy y 4BlueTech, proyectos vinculados a baterías, analítica avanzada, automatización y microalgas, entre otros campos de innovación.
Esto demuestra que la iniciativa no fue un experimento aislado, sino una estrategia continuada para convertir la innovación abierta en parte del crecimiento del grupo.
Por qué el corporate venturing gana importancia
El corporate venturing permite que empresas consolidadas colaboren con startups para explorar nuevas tecnologías, probar modelos de negocio y acelerar la innovación sin depender únicamente de desarrollos internos.
Para compañías históricas, este modelo ofrece agilidad. Para startups, ofrece acceso a experiencia, infraestructura, clientes reales y conocimiento del sector.
En sectores regulados o intensivos en infraestructura, como la energía, esta colaboración puede ser decisiva. No basta con tener una buena idea: es necesario probarla en escenarios reales, cumplir normativa, integrarse con sistemas existentes y demostrar eficiencia económica.
Innovación sostenible como ventaja competitiva
El foco de ERIA está claramente ligado a la sostenibilidad. La transición energética exige soluciones para producir energía limpia, gestionar mejor las redes, reducir pérdidas, optimizar el consumo, mejorar almacenamiento, digitalizar operaciones y ofrecer nuevos servicios al cliente.
Las startups pueden aportar velocidad, creatividad y tecnologías emergentes. Las empresas consolidadas pueden aportar escala, datos, infraestructura y capacidad de implementación.
Cuando ambos mundos colaboran, la innovación deja de ser una promesa y puede convertirse en soluciones reales.
Un modelo para transformar la economía
El caso de ERIA refleja una tendencia más amplia: las empresas tradicionales ya no pueden innovar solas. La velocidad del cambio tecnológico obliga a crear alianzas con emprendedores, universidades, centros tecnológicos e inversores.
En este nuevo escenario, las compañías que sobreviven no son necesariamente las más grandes, sino las que mejor aprenden a colaborar.
ERIA representa esa evolución: una empresa con raíces industriales que mira hacia startups capaces de resolver los retos energéticos del futuro.
Oportunidades para emprendedores
Para emprendedores del sector energético, ERIA puede ser una puerta de entrada a un ecosistema donde probar, aprender y escalar.
Los proyectos con mayor potencial son aquellos relacionados con:
- energía renovable;
- almacenamiento energético;
- eficiencia operativa;
- redes inteligentes;
- mantenimiento predictivo;
- digitalización de servicios;
- telecomunicaciones;
- hogar inteligente;
- inteligencia artificial aplicada a energía;
- soluciones climáticas y sostenibles.
La clave está en que las startups no solo presenten una tecnología interesante, sino un caso de uso claro, medible y aplicable a problemas reales.










