The Walt Disney Company nombró a Josh D’Amaro como nuevo director ejecutivo, en sustitución de Bob Iger, con efecto desde el 18 de marzo de 2026. La decisión marca el inicio de una nueva etapa para Disney, enfocada en creatividad, streaming, parques temáticos, deportes, tecnología y crecimiento global.
Disney inició una nueva etapa corporativa con el nombramiento de Josh D’Amaro como nuevo CEO de The Walt Disney Company. La compañía confirmó que D’Amaro asumió el cargo el 18 de marzo de 2026, sucediendo a Bob Iger, una de las figuras más influyentes en la historia moderna del grupo.
El movimiento pone fin a un proceso de sucesión seguido de cerca por inversores, analistas y la industria del entretenimiento. D’Amaro llega al máximo cargo después de liderar Disney Experiences, la división que agrupa parques, resorts, cruceros y productos de consumo, una de las áreas más rentables y estratégicas del conglomerado.
Quién es Josh D’Amaro
Josh D’Amaro es un ejecutivo con una larga trayectoria dentro de Disney. Antes de convertirse en CEO, fue presidente de Disney Experiences, unidad responsable de los parques temáticos, resorts, líneas de cruceros y experiencias de consumo de la compañía.
Su carrera dentro del grupo lo llevó por distintas áreas operativas y de liderazgo, lo que le dio una visión amplia del negocio. Para Disney, su perfil combina conocimiento de marca, experiencia operativa y capacidad para gestionar proyectos de gran escala.
En el anuncio oficial, Bob Iger describió a D’Amaro como un líder excepcional, con una fuerte comprensión de la marca Disney y de lo que conecta con las audiencias.
El fin de una era marcada por Bob Iger
La salida de Bob Iger como CEO representa el cierre de una etapa decisiva. Iger lideró Disney durante años clave, incluyendo la expansión de grandes franquicias, adquisiciones estratégicas, crecimiento internacional y consolidación de Disney como una de las marcas de entretenimiento más poderosas del mundo.
También regresó al cargo en 2022, después de la salida de Bob Chapek, para estabilizar la compañía, reorganizar sus divisiones y preparar una nueva sucesión. Disney informó que el final de su etapa como CEO coincidió con el 18 de marzo de 2026, fecha en la que D’Amaro asumió oficialmente el liderazgo.
Dana Walden también asume un papel clave
El cambio de liderazgo no llegó solo. Disney también nombró a Dana Walden como Presidenta y Chief Creative Officer de The Walt Disney Company, también con efecto desde el 18 de marzo de 2026.
Walden, quien venía de liderar áreas de entretenimiento, medios, noticias y streaming, tendrá un papel central en la estrategia creativa de la compañía. Su nombramiento refuerza la idea de que Disney busca equilibrar gestión operativa con liderazgo creativo.
Este punto es importante porque el futuro de Disney depende tanto de sus resultados financieros como de su capacidad para producir historias, personajes y franquicias capaces de conectar con nuevas generaciones.
Los grandes retos del nuevo CEO de Disney
Josh D’Amaro recibe una compañía con marcas globales muy fuertes, pero también con desafíos importantes. Entre ellos destacan la rentabilidad del streaming, la evolución del negocio televisivo tradicional, la competencia en parques temáticos, la presión de Wall Street y la necesidad de revitalizar algunas franquicias cinematográficas.
Disney compite en un entorno donde Netflix, Amazon, Apple, Warner Bros. Discovery, Comcast, Universal y otras empresas luchan por atención, suscripciones, taquilla y experiencias familiares.
Además, la compañía debe seguir equilibrando sus inversiones en contenido, tecnología, parques, deportes y experiencias presenciales.
Streaming, una prioridad estratégica
Uno de los mayores desafíos para Disney es consolidar la rentabilidad de sus plataformas digitales. Disney+, Hulu y ESPN forman parte de una transformación profunda del negocio audiovisual.
El streaming ya no es solo una extensión del entretenimiento tradicional. Es el centro de la relación directa con el consumidor. Para D’Amaro, el reto será mantener crecimiento, reducir cancelaciones, mejorar márgenes y convertir el catálogo de Disney en una ventaja competitiva sostenible.
En su primera etapa como CEO, D’Amaro ha destacado la importancia de la excelencia creativa, el fortalecimiento del streaming, la inversión en deportes en vivo y el desarrollo de parques y cruceros como pilares de crecimiento.
Parques y experiencias: el terreno donde D’Amaro ya demostró resultados
La experiencia previa de D’Amaro en parques y resorts puede ser una ventaja. Disney Experiences es uno de los negocios más sólidos de la compañía, porque combina propiedad intelectual, turismo, consumo, hoteles, cruceros y experiencias familiares.
Bajo su liderazgo anterior, esta división se convirtió en un motor clave para los resultados del grupo. Ahora, como CEO, D’Amaro deberá usar ese conocimiento para integrar mejor las historias de Disney con sus experiencias físicas y digitales.
El desafío será mantener la magia de los parques sin perder accesibilidad, controlar precios, mejorar la experiencia del visitante y competir con nuevos desarrollos de Universal y otros operadores.
Una nueva etapa para las franquicias de Disney
Disney posee algunas de las franquicias más valiosas del mundo: Marvel, Star Wars, Pixar, Avatar, Frozen, Toy Story, Disney Animation, National Geographic y ESPN.
Sin embargo, el éxito futuro dependerá de cómo se gestionen esas marcas. No basta con explotar franquicias conocidas. La compañía también necesita crear nuevas historias, renovar personajes y evitar la saturación del público.
La nueva estructura con D’Amaro como CEO y Dana Walden como responsable creativa apunta precisamente a reforzar esa combinación entre negocio, marca y contenido.
Tecnología e inteligencia artificial
Otro tema clave será el uso de tecnología e inteligencia artificial. Disney puede aprovechar la IA para mejorar producción, personalización, efectos visuales, análisis de audiencias, atención al cliente y experiencias en parques.
Sin embargo, la compañía también deberá manejar con cuidado los debates sobre derechos creativos, empleo artístico, propiedad intelectual y uso ético de herramientas generativas.
En una empresa construida sobre historias y personajes, la tecnología debe servir para ampliar la creatividad, no para reemplazar la conexión emocional con el público.
Qué significa este cambio para los inversores
Para los inversores, el nombramiento de Josh D’Amaro representa una señal de continuidad, pero también de renovación. Disney no eligió a un ejecutivo externo, sino a alguien formado dentro de la cultura corporativa de la compañía.
Eso puede transmitir estabilidad, especialmente después de años marcados por cambios de liderazgo, presión sobre el streaming, tensiones con accionistas activistas y desafíos en el mercado del entretenimiento.
La gran pregunta será si D’Amaro logra traducir esa estabilidad en crecimiento sostenido, mejores márgenes, contenidos exitosos y una estrategia clara para el futuro.










